Uno de los arquetipos eróticos más extendidos en nuestra sociedad procura jugar con la subversión de roles –en tanto tradición histórica heredada– dotando así al sexo femenino de un papel dominante, no exento de violencia. En este peligroso coqueteo donde la fragilidad y la belleza dejan de ser mero receptáculo o imagen del deseo –al decir de Lacan– para encarnar lo que Lipovetsky da en …
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`Bad girls’ y buen arte en la galería Dot Fiftyone (El Nuevo Herald)




